Alguien dijo no sé dónde, que conocer gente era lo bonito. Quizás tenía razón.
Mientrás conoces a alguien, todo es maravilloso, soprendente, interesante y divertido. Llega un momento en que empiezas a ver pequeños defectos, que a menudo se toleran porqué agrada todo su conjunto, y finalmente o los aceptas y los aguantas para siempre o la relación se rompe de una forma mágica.
Por qué no podríamos estar siempre en la fase del conocimiento… Con todos. Con tus padres, con tu jefe, con tus amigos, con tu pareja, con tu vecina, con tu clienta… Es maravilloso conocer, te da historias con que llenar tu vida… O por qué no podemos estar siempre en la fase de tolerar los defectos… y quien dice defectos, tolerar padres, novias u otras amistades… Si esa fase durase eternamente, todo el mundo estaría conectado, porqué todos estaríamos conociéndonos.
Quizás todo esto es una paranoia pero aquella frase, me dio que pensar. Si yo pudiera congelar el tiempo… estaría rodeada de bellísimas personas. ¿Podré congelarlo con Pere, Ángela, Manel y Montse? Si no puedo, intentaré que nuestros que nuestros defectos se amolden y no hablar a menudo con ellos/as.
Cuando más distanciado estás de alguien, más posibilidades tienes de sentirlo cerca. Y cuando más cerca he sentido a alguien, más lejos lo he apartado. No quiero que vuelva a ocurrir. Tengo la cicatriz estúpida que de vez en cuando escuece, y no lo merezco.
Sí, he decidido que una de las cosas que más me gustan es conocer gente. Quizás este sea uno de los motivos por los cuales cree este blog, que por cierto, es inconfesable. De hecho, quien sabe que escribo en un blog, no tiene la dirección ni la tendrá. Conocer gente, decir en realidad lo que siento y pienso, desahogarme… Son muchas cosas. Y por supuesto, leer cosas interesantes que me llenan y a su vez, conocer a gente interesante.
Incluso, gracias a este blog, estaba pensando en hacer borrón y cuenta nueva. ¡Qué bobadas digo! Todos sabeis que soy una tonta enamorada, que sigue creyendo en cuentos de hadas y que se arregla las noches de baile, como si de una princesa se tratara. No creo que nunca crezca y deje de soñar… así que mejor continuar con mi vida, con mis pros y mis contras, con mis virtudes y mis defectos y procurando que los buenos, no huyan de mi lado. Los que lo hicieron, empiezo a tener claro, que no lo eran.

